Elaborado por: Mónica Umaña Alvarado

Toxicidad por plantas medicinales: aparición de reacciones graves que pueden causar estados deletéreos orgánicos si no se suspende el tratamiento, e incluso trastornos crónicos por la gravedad de la lesión (Martínez y Allué, 2003).

  • Grado superior de efecto secundario  agravamiento fisiológico
  • En la mayoría de casos depende del principio activo
  • Toxicidad por uso agudo versus uso crónico. Ej. uso agudo de digitalis causa efectos cardiotóxicos y la belladona induce síntomas anticolinérgicos versus reacciones por uso crónico como debilidad muscular por hipopotasemia al consumir laxantes antranoides como sen y cáscara.
  • La gravedad de los efectos tóxicos de las plantas medicinales varía mucho e incluyen desde reacciones alérgicas a daños cardiovasculares, hepáticos, renales, neurológicos y dermatológicos.


Factores que contribuyen a la aparición de efectos tóxicos

  1. Sobredosificación: droga vegetal o principios activos no son tóxicos en dosis adecuadas
  2. Presencia de sustancias tóxicas: en baja concentración o por inhibición de otras sustancias no causan efectos tóxicos. Concentración y purificación de ciertas presentaciones puede llevar a la aparición de efectos que estaban ocultos.
  3. Confusión de la especie vegetal
  4. Contaminación de preparado fitoterápico: medicamentos sintéticos, metales pesados, microorganismos, pesticidas, etc.
  5. Interacciones con medicamentos
  6. Componente galénico: solventes no adecuados para el consumo humano
  7. Edad, estado fisiológico y etnia del paciente: toxicidad se presenta en mayor o menor grado para un mismo principio activo y a una misma dosis según la edad y salud de la persona. Ej. neurotoxicidad y hepatotoxicidad en niños por consumo elevado de aceite esencial de clavo (Eugenia caryophylata) o de menta poleo (Mentha pulegium). En cuanto a las sociedades con etnias diferentes, los chinos son más sensibles al efecto de la atropina en la frecuencia cardiaca que las personas de raza negra (De Smet, 1997).
  8. Usos no tradicionales de plantas tradicionales: puede causar efectos adversos previamente desapercibidos. Ej. en Taiwán la ingesta de Sauropus androgynus, planta que se cocina y se come como verdura, se asoció a un brote de bronquiolitis, al tomar el jugo de la hoja cruda como método para adelgazar.


Algunos principios activos vegetales que son tóxicos

  • Ácido aristolóquico: en plantas del género Aristolochia, familia de las Aristoloquiáceas. En modelos animales ha causado carcinogenicidad (transformación en célula cancerígena), mutagenicidad (cambios a nivel de ácidos nucleicos), genotoxicidad (cambios que producen daño sobre los ácidos nucleicos) y nefrotoxicidad. En humanos, nefrotoxicidad.
  • B-asarona: en el aceite esencial de las plantas del género Asarum y algunos quimiotipos de Acorus calamus. Acción tumorogénica en animales de experimientación. No se describe como tóxico en humanos cuando se consumen pequeñas cantidades, sí puede ser genotóxico a largo plazo.
  • Alcaloides pirrolizidínicos: no todos estos alcaloides son tóxicos, sólo aquellos que presentan determinados enlaces insaturados en ciertas partes de su estructura molecular. Carcinogénico y mutagénico a nivel renal y hepático  trastorno oclusivo venoso. En la raíz de consuelda o sínfito (Symphytum officinale) y en la hoja de tusílago (Tussilago fárfara).
  • Tuyona: en aceites esenciales de la sumidad de ajenjo (Artemisia absinthium), la sumidad de tanaceto (Tanacetum vulgare) y la hoja de salvia (Salvia Officinalis). Acción neurotóxica de efecto convulsionante en animales de experimentación. Sobredosis de aceite esencial de artemisia puede producir trastornos del sistema nervioso central (convulsiones, parálisis, pérdida de conciencia, e incluso la muerte).
  • Laxantes con antracenósidos: utilización incorrecta puede dañar la mucosa intestinal. Posibilidad de aumentar el riesgo de cáncer colorrectal por efecto genotóxico y mutagénico. Emoidina, aloe-emodina y dantrona inducen mutaciones en estudios in vitro e in vivo. En el acíbar (Aloe sp.), la cáscara sagrada (Rhamnus purshianus), la corteza de frángula (Rhamnus frangula), la raíz de ruibardo (Rheum palmatum) y la hoja y fruto del sen (Cassia sp.).


Efectos tóxicos por utilización de drogas vegetales

1. Acción emenagoga y estimulación uterina: plantas abortivas en dosis muy elevadas.
Muchas plantas que pueden inducir el aborto son citotóxicas y teratógenas (daños al sistema nervioso del feto). Varios mecanismos de acción, a nivel endocrino, nervioso periférico, cardiovascular o gastrointestinal  la acción irritante de la mucosa gastrointestinal puede inducir el reflejo de contracción uterina.
    Se conoce el mecanismo de acción de algunos principios activos. Ej. la pulegona del aceite esencial de la sumidad de poleo-menta (Mentha polegium) estimula las contracciones uterinas.
    Estimulantes uterinos de acción indirecta (por estimulación de receptores histamínicos) son el fruto y la flor de cártamo (Carthamus tinctorius) y la hoja de agripalma (Leonorus cardiaca).

2. Estimulación del sistema nervioso: principios que potencian actividad de algunos centros neuronales, aumentando la capacidad de concentración y el estado de vigilia.
Ej. alcaloides de la sumidad de efedra (Efedra sinica) y la cafeína.
    La toxicidad de la cafeína es muy baja, sin embargo el consumo regular de bebidas con ésta (café, té, hierba mate, cola) puede elevar la concentración sérica de homocisteína (factor etiogénico de enfermedades cardiovasculares).

3. Fotosensibilización: sustancias reaccionan ante la exposición a la luz ultravioleta y
causan hiperpigmentación, aumento de la sudoración, irritación cutánea. Puede ocurrir fototoxicidad por exposición de furanocumarinas o psoralenos a la luz ultravioleta  quemaduras de segundo grado.
    Fototoxicidad causada por la raíz de angélica o dong quai (Angelica arcangelica), la semilla del apio (Apium graveolans), el pericarpio de la naranja amarga (Citrus auriantium), la sumidad florida del hipérico (Hypericum perforatum) y las hojas y sumidades floridas de la ruda (Ruta graveolans).

4.  Hepatotoxicidad: se han presentado muchos casos últimamente por el uso de plantas medicinales chinas responsables de la hepatitis aguda y del rizoma del kava-kava (Piper methysticum).
    Dos formas de hepatotoxicidad:

  • hepatitis fulminante: casos con kava-kava, chaparral (Larrea tridentata) y encinilla o carrasquilla (Teucrium chamaedrys)
  • insuficiencia hepática grave: por uso de kava-kava, sen, celidonia, menta poleo y el aceite esencial de clavo. En muchos casos, el paciente se recupera al descontinuar su uso.


5. Shock anafiláctico: reacciones alérgicas a nivel tópico o interno. La mayoría de reacciones alérgicas son efectos secundarios y permiten establecer contraindicaciones para las plantas medicinales que pertenecen a la familia causante de estos síntomas. Sin embargo, el shock anafiláctico se considera un efecto tóxico.

6. Insuficiencia renal: por efecto directo tóxico o efecto tóxico secundario (ej. ramdomiólisis). Nefrotoxicidad directa puede ser irreversible causando carcinoma urotelial o fibrosis renal intersticial. Uso de plantas del género Aristolochia  ácido aristolóquico causa nefropatía grave y severa con enfermedad renal terminal.

7. Rabdomiólisis: síndrome causado por daño directo al músculo esquelético, causando la liberación del contenido de las células musculares al plasma sanguíneo. Se presenta sensibilidad muscular, rigidez, calambres, debilidad y pérdida de función. También edema muscular duro y orina oscura.
    Ej. uso prolongado de regaliz y toronja o grapefruit (Citrus x paradisi)  ácidos glicirrícico y glicirretínico de las raíces de regaliz y los polifenoles del zumo de toronja causan inhibición de la 11-meta-hidroxiesteroide-deshidrogenasa tipo 2, ocasionando un exceso de mineralocorticoides.

    Según Dasgupta (2003),  Mahan & Escote-Stump (2000) y Larson (2007), algunas plantas medicinales comunes pueden ser tóxicas bajo ciertas condiciones. Por ejemplo: ginseng, ginkgo, equinacea, ajo, manzanilla, jengibre, té verde, valeriana, yohimbina.

Ginseng (Panax ginseng, Panax quinquifolium): su uso excesivo (> 15 g/día) puede causar hipertensión, efectos estrogénicos, mamas hinchadas y dolorosas y hemorragia vaginal. A diversos efectos secundarios como insomnio, nerviosismo, excitación, amenorrea, erupciones cutáneas, diarrea e hipertensión se les ha denominado “síndrome de abuso de ginseng”. No tomar durante embarazo y lactancia, o en mujeres que presentan riesgo o han padecido cánceres relacionados con estrógenos (mama, ovarios).

Ginkgo (Ginkgo biloba): los efectos adversos más comunes son problemas gastrointestinales, dolor de cabeza, mareos, palpitaciones, constipación, reacciones alérgicas cutáneas y sangrados. El consumo de semillas puede ser fatal, está asociado a convulsiones en niños. Altas dosis (> 600 mg/día) puede causar inquietud, diarrea, náusea, vómitos, pérdida de tono muscular y debilidad.

Equinacea: reacciones alérgicas como asma, salpullidos, mialgia, náusea, urticaria, anafilaxis. No se recomienda el uso en personas con enfermedades sistémicas como lupus eritematoso, tuberculosis, esclerosis múltiple escleroderma, o individuos con alergias a la familia del girasol y al polen.

Ajo (Allium sativum): las mezclas de ajo picado y aceite dejadas a temperatura ambiente pueden causar intoxicación por Clostridium botulinum, que produce una toxina en condiciones anaerobias y de baja acidez. En dosis elevadas, el ajo puede causar molestias gastrointestinales.

Manzanilla (Matricaria chamomilla): puede ocasionar dermatitis por contacto, anafilaxis, diarrea. Se recomienda precaución en asmáticos. Puede presentarse anafilaxis en personas sensibles a otros miembros de la familia Compositae, ej. crisantemos. No se recomienda su uso en mujeres embarazadas o en lactación, ni en niños menores de 2 años de edad, ni personas sensibles a la ambrosía, ya que la manzanilla es un potencial alergeno. Está contraindicado en personas con tratamiento anticoagulante.

Jengibre (Zimgiber officinale): las dosis altas (más de 6 gramos de polvo de jengibre desecado) aumentan la exfoliación de las células epiteliales del estómago con dolor gástrico y formación de úlcera. No es recomendable el uso a largo plazo durante el embarazo, ni en personas con cálculos biliares. Está contraindicado en personas con tratamiento anticoagulante.

Té verde (Camelia sinensis): puede causar náuseas si se toma con el estómago vacío. Interfiere con la absorción de hierro y puede interactuar negativamente con medicamentos que contengan cafeína. Está contraindicado en personas con tratamiento anticoagulante.

Valeriana (Valeriana officinalis): en dosis elevadas (900 mg) puede causar mareos matutinos. No operar máquinas ni manejar mientras se esté tomando por sus efectos sedantes.

Yohimbina (yohimbe): dosis de 4 a 20 mg están asociadas a palpitaciones anormales, temblores e hipotensión. Contraindicado para personas con presión sanguínea alta o baja, desorden bipolar o enfermedad hepática o renal.

 

Referencias

Dasgupta, A. (2003). Review of abnormal laboratory test results and toxic effects due to use of herbal medicines. American Journal of Clinical Pathology, 120: 127-137.

Larson, R. (2007). American Dietetic Association Complete food and nutrition guide. Editorial Whiley: Estados Unidos.

Mahan, K. & Escott-Stump. (2000). Nutrición y dietoterapia de Krause. Editorial Mc Graw-Hill Interamericana: México.

Martínez, J. & Allué, J. (2003). Tema 3: Seguridad en Fitoterapia. Universitat de Barcelona virtual.

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