Los aceites de oliva virgen y extra virgen tienen la misma cantidad y tipo de grasa. Los dos aportan grasa monoinsaturada, que ayuda a bajar el colesterol total y el colesterol-LDL (colesterol malo).
La diferencia entre ellos es el sabor. El aceite extra virgen es bajo en acidez, esto hace que tenga un sabor y aroma más fuerte, y que se pueda disfrutar de su sabor usando una pequeña cantidad. El aceite de oliva virgen es más ácido y por eso hay que usar más cantidad para saborearlo.
Ambos tipos de aceite se extraen de las aceitunas. La calidad del aceite depende del estado de la aceituna y de su extracción. Si las aceitunas están sanas y en buenas condiciones, se lavan y trituran el mismo día de la recolección, se extrae el aceite a baja temperatura y se traslada a depósitos de almacenamiento adecuados, de esta forma se obtiene el aceite de oliva extra virgen. Si existiera una pequeña pérdida de calidad, ya sea en la aceituna o en cualquiera de las fases del proceso, este aceite se convierte en aceite virgen.
Recomendaciones
- Utilice el aceite de oliva a temperatura ambiente o para cocinar a baja temperatura, por ejemplo arroz, verduras y salsas.
- Recuerde usar el aceite de oliva con moderación ya que no es libre de Calorías. Una cucharada aporta 120 Calorías y 14 gramos de grasa.