Además de aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cáncer, el fumado tiene un impacto negativo en la forma en que nuestro cuerpo utiliza los nutrientes. La nicotina y otras sustancias tóxicas bloquean la absorción de vitaminas y minerales, y hacen que el cuerpo las gaste más rápido.
Fumar un cigarillo le roba al cuerpo unos 25 miligramos de vitamina C (una naranja mediana contiene 70 miligramos). La vitamina C es un potente antioxidante que ayuda a prevenir enfermedades. Por ello el requerimiento de vitamina C de fumadores es mayor que el de no fumadores.
El fumado acelera la producción de radicales libres, y la producción excesiva de estas sustancias puede causar daño en los tejidos. El cuerpo se defiende con antioxidantes como la vitamina C pero los fumadores tienen niveles menores de vitamina C, lo que disminuye su protección contra los radicales libres.
El fumado también afecta la absorción de la vitamina D que ayuda al cuerpo a absorber el calcio. Por esto los fumadores presentan mayor riesgo de osteoporosis.
Fuente: www.lungschicago.org