Es un desórden de alimentación en donde se dan excesos alimentarios caracterizados por:
- Comer en un periodo de tiempo (ej. 2 horas), una cantidad de comida mayor a la que la mayoría de personas comería en circunstancias similares.
- Sentir falta de control durante el atracón (la persona no puede parar o controlar cuánto come).
- NO recurrir a métodos compensatorios inadecuados como vómitos, laxantes y saltarse comidas para "deshacerse" de las calorías extras.
Los episodios están asociados con:
- comer más rápido de lo normal.
- comer hasta sentirse incómodamente lleno.
- comer grandes cantidades de comida aunque no sienta hambre.
- comer solo, por vergüenza de que otros vean cuánto come.
- sentir disgusto y decepción después de comer.
¿Cómo se diagnostica el síndrome del atracón?
Cuando los atracones ocurren, en promedio, al menos 2 días por semana durante 6 meses. Después de cada atracón, la persona NO utiliza métodos compensatorios inadecuados como ocurre en la bulimia nerviosa.
Si una persona presenta el síndrome del atracón se recomienda buscar ayuda psicológica y recibir un tratamiento interdisciplinario.